La mayoría de las herramientas de conversión a 3D te entregan un archivo y te desean suerte. Ahí empiezan las preguntas de verdad: ¿dónde lo pongo? ¿Cómo lo meto en mi visor? ¿Por qué se ve plano? Nosotros integramos la respuesta en el producto: cada video que conviertes también queda alojado, listo para transmitir y para compartir, desde el mismo lugar donde se convirtió.
Todo integrado, nada que configurar
Cuando termina tu conversión, ya está en línea. Recibes una página de visualización con un código para compartir que puedes enviarle a quien quieras; sin cables, sin gestores de archivos, sin sideloading. Abre el enlace en el navegador de tu visor y dale a reproducir, en 3D. La página sabe en qué dispositivo está: un Meta Quest recibe la transmisión estéreo que entiende, un Apple Vision Pro recibe video espacial de verdad, y un teléfono o una laptop recibe una vista previa normal para que nadie sin visor se quede fuera.
Meta Quest y Apple Vision Pro, los dos
De esto estamos realmente orgullosos: damos soporte a los dos mundos de visores a la vez. Hablan idiomas distintos. Quest espera estéreo side-by-side; Vision Pro espera el formato espacial MV-HEVC de Apple. Producimos los dos a partir de una sola conversión, así que nunca tienes que elegir a tu público. Envía un solo enlace, y quien tiene un Quest y quien tiene un Vision Pro verán tu video tal como lo quiere su dispositivo.
Streaming por comodidad, descarga para la máxima calidad
El streaming es la forma cómoda de verlo: instantáneo, fácil de compartir y sin ocupar espacio. Pero el streaming siempre implica algo de compresión; es la física de enviar video por internet. Por eso el archivo en calidad completa siempre está disponible para que lo descargues. Pásalo al visor y reprodúcelo en local, y obtendrás cada píxel que produjo la conversión, sin nada entre tú y el video. Comodidad cuando la quieres, máxima calidad cuando importa: no tienes que quedarte con una sola.
Pruébalo con un video real
La forma más rápida de entenderlo es verlo. Convierte un clip propio (tus dos primeros minutos son gratis), o abre nuestra galería de muestras en el navegador de tu visor y dale a reproducir. El alojamiento, el streaming, la opción de compartir y la descarga ya están ahí; la conversión es solo el punto de partida.
