Grabas como graba todo el mundo: teléfono en vertical, una mano, el pulgar en el botón. Es lo que quiere Instagram, lo que quiere TikTok, lo que esperan tus amigos. Luego conviertes ese clip a 3D, te pones un visor y el momento que tanto esperabas es una franja estrecha flotando en medio de tu vista.
Sigue funcionando. Sigue teniendo profundidad. Pero es una fracción de lo que ese mismo momento podría haber sido, y la solución no cuesta nada: gira el teléfono.
La razón sencilla: tus ojos están uno al lado del otro
Pon un dedo delante de tu cara y cierra un ojo, luego el otro. Tu dedo salta hacia un lado. Ese salto es la profundidad. Es lo único que tu cerebro necesita para saber a qué distancia está algo, y ocurre en horizontal, porque tus dos ojos están uno al lado del otro y no uno encima del otro.
Un video 3D se construye justo sobre eso. El archivo contiene dos imágenes, una para tu ojo izquierdo y otra para el derecho, y la diferencia entre ellas es un pequeño desplazamiento lateral. Todo en la conversión —cada cálculo que hacemos— gira en torno a cuánto debe moverse cada objeto hacia la izquierda o hacia la derecha.
Así que el eje que lleva la profundidad es el horizontal. Cuando grabas en vertical, te quedas con el eje que tus ojos no pueden usar y recortas justo el que necesitan.
Un visor es ancho, no alto
Mira al frente ahora mismo, sin mover la cabeza. Ves mucho hacia la izquierda y hacia la derecha, y bastante menos hacia arriba y hacia abajo. Los visores están hechos para encajar con eso: te muestran mucho más ancho que alto, porque esa es la forma de la visión humana.
Un video vertical en un visor es una columna alta y estrecha con vacío a ambos lados. Y a diferencia de tu teléfono, un visor no se puede girar para arreglarlo. El video simplemente está ahí, delante de ti, con la forma que tú le diste.
La profundidad necesita algo cerca y algo lejos
Esta es la parte que la gente pasa por alto. El 3D no es un filtro que se le añade a una imagen; es la distancia entre las cosas. Una toma solo se siente tridimensional cuando hay algo cerca, algo en medio y algo lejos.
Graba a tu hijo en el jardín en vertical y obtienes al niño, un poco de césped y mucho cielo. Gira el teléfono y la misma toma incluye las flores delante, al niño en medio, la cerca, los árboles y las casas detrás. Ahora hay capas, y las capas son lo que de verdad ves en un visor. La conversión solo puede mostrar la profundidad que ya estaba ahí.
Cuatro cosas que marcan más diferencia de lo que crees
Ponlo en horizontal. Ese es todo el truco, y es la mayor mejora que puedes hacer.
Pon algo cerca de la cámara. El borde de una mesa, una barandilla, una persona en primer plano. Sin un objeto cercano, los lejanos no tienen respecto a qué estar lejos.
Muévete despacio. La profundidad se calcula a partir de lo que ve la cámara, y un paneo rápido le da muy poco con qué trabajar. Un movimiento lento y estable se ve mucho mejor en 3D que un barrido rápido.
No grabes directamente contra el sol. Un contraluz fuerte aplana la imagen en siluetas, y una silueta casi no lleva información de profundidad.
¿Ya tienes un clip vertical que te encanta?
Conviértelo igualmente. Va a funcionar, va a tener profundidad real y se va a ver bien; simplemente no llenará tu vista como lo hace una toma horizontal. Este consejo es para la próxima vez que grabes, no un motivo para dejar de lado las imágenes de los últimos dos años.
Comprueba la diferencia tú mismo
La forma más rápida de entender todo esto es verlo. Graba lo mismo dos veces, una en vertical y otra en horizontal, y convierte las dos. Tus dos primeros minutos son gratis, sin tarjeta. O abre primero nuestra galería de muestras en el navegador de tu visor, para ver cómo se ve una toma horizontal cuando la profundidad hace su trabajo.
